domingo, 28 de junio de 2009

Un delicado balance

Hace unos años atras, cuando hacían el tipo de operación que David tuvo, el paciente permanecía completamente sedado por 7 días, con relajantes músculares y enfuchado a un respirador. Hoy en día, por lo menos en el hospital donde David está ahora, el procedimiento es diferente. Se han hecho estudios (publicados inclusive por el doctor que operó a David) que indican que son mayores los riesgos que el paciente corre permaneciendo sedado y en el respirador por tando tiempo, que estando más despierto. Lo mejor es tener el paciente respirando espontáneamente y casi completamente despierto, sin relajante muscular, aunque con el tubo de plástico metido protegiendo la reconstruída vía aérea.

El paciente debe recibir suficiente medicamento para permanecer calmado y aliviar el dolor, pero en mínimas dosis. Este es el caso de David. Con la diferencia de que David reacciona muy fuerte al saber que está con un tubo en la nariz y amarrado a la cama. Ayer estuvo luchando todo el día por safarce de las ataduras y quitarse el tubo de la nariz, y casi se sienta. Quedaba tan exhausto de llorar y de pelear, que se quedaba dormido, nada más para empezar de nuevo.

Aquí es donde nosotros como padres intervenimos, y pedimos a los doctores dar un poco más de sedante. Porque no es bueno tampoco que David esté tan estresado, porque puede afectar su recuperación. Pero no debería tener tanta medicina que lo relaje a un nivel que le impida respirar espontáneamente. Así que el balance es muy difícil y muy delicado. Estamos en un constante "ensayo y error" a ver cuál es la mejor dosis de medicamento para David, dado su "temperamento".

Hoy amaneció más tranquilo, y ahora en este mismo momento está durmiendo. Aunque tiene fiebrecita pero se la estamos monitoreando. "Se la estamos" digo yo, porque si algo hemos aprendido en nuestros internados en el hospital, es que no hay mejor monitor o sistema de alarma que los propios padres, que están continuamente al lado de su hijo, no solo reconfortándolo, pero asegurándose que todo el equipo (médicos y enfermeras) esté bien informados y haciendo lo que tienen que hacer. Así que somos unos "papas nazi"...

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