Estamos de vuelta en casa, con David y sin canula. Qué susto! Para ser honesta no sabemos si es la mejor decisión. El doctor vino esta mañana a hablar con nosotros y nos dijo que si nos sentiamos confiados nos podíamos ir. Yo creo que es mejor estar fuera del hospital y en un ambiente normal como la casa. En el hospital hay una tendencia a medicalizar a veces con razón y otras sin razón.
Como saben, una de nuestras enormes responsabilidades ha sido la de decidir junto al doctor, badados en nuestras observaciones diarias, si David necesita la canula o si esperamos a que mejore. Una de nuestras observaciones ha sido que David ha estado irritado, de muy mal humor, cansado, ojerozo, con dolor de cabeza, dolor de barriga, etc. Basados en estos factores nos parecía que David aunque se había recuperado de la gripe, él no era el mismo de antes. Seguro que era por los problemas respiratorios y necesitaba la canula de vuelta.
Casi por coincidencia hablando con uno de los padres y con las enfermeras, nos enteramos que uno de los medicamentos que le estabamos dando a David para prevenir la inflamación de las vías aéreas (un esteriode llamado Dexametasone), tiene los siguientes efectos secundarios: irritabilidad, dolor de cabeza, indigestión, etc. Es decir, que casi le ponemos la canula de vuelta a David basados en las observaciones de los efectos secundarios de una medicina! Hablamos con el doctor y nos confirmó que la medicina era fuerte pero que los efectos secundarios era solo en un limitado porcentajes de pacientes. Bueno, no de acuerdo a lo que hablamos con las enfermeras que nos dijeron que el Dexametasone era famoso por lo irritados que se ponían los niños!
Hoy le dimos la última dosis a David, pero no sabemos si realmente esto lo va a ayudar o no.
Ahora esta durmiendo y tiene un fuerte estridor. Estamos un poco asustados y a la deriva. Dejamos todo en las manos de Dios.
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